
Nos contrataron dos semanas después del accidente y nos pusimos inmediatamente a trabajar en la investigación del caso de nuestros clientes. Pudimos demostrar que el conductor del camión no había cumplido con ciertas normas de seguridad que rigen la industria del transporte por carretera, concretamente las normas sobre «horas de servicio» destinadas a prevenir la fatiga de los conductores. A pesar de que la empresa de transporte, una pequeña empresa poco fiable de El Paso, acabó en bancarrota, conseguimos un acuerdo de 750 000 dólares para nuestros clientes. Tras descontar un tercio en concepto de honorarios legales y el reembolso de ciertos gastos del caso, la indemnización neta de nuestros clientes fue de aproximadamente 493 000 dólares. Y todo esto se logró en menos de un año, mucho más rápido que en un caso normal.









