Resonancia magnética cerebral que muestra una vista coronal detallada del tejido cerebral humano, utilizada habitualmente como prueba médica en casos de traumatismo craneoencefálico

Investigaciones Recientes Podrían Arrojar Nueva Luz sobre los Resultados de las Lesiones Cerebrales Traumáticas

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Lesión cerebral traumática 2Aunque existe un conjunto común de síntomas que generalmente acompaña a una lesión cerebral traumática (LCT), esos síntomas varían en tipo, gravedad y duración. Debido a esto, no hay dos individuos que se presenten de manera idéntica después de sufrir su lesión, lo que dificulta el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento para médicos y neuropsicólogos. Sin embargo, un nuevo estudio podría allanar el camino para un cambio significativo en la forma en que los profesionales médicos comprenden y tratan la LCT.

Investigadores del Instituto de Neurociencia de la Universidad Estatal de Georgia han descubierto que las diferencias sutiles en los circuitos neuronales podrían tener un significado importante para el tratamiento de pacientes con lesión cerebral traumática. Estas diferencias podrían ayudar a explicar por qué ciertos individuos son más o menos propensos a este tipo de lesiones.

El cerebro humano sigue siendo demasiado complejo para que académicos y profesionales médicos comprendan o expliquen exactamente por qué ciertas lesiones cerebrales afectan a los individuos de manera diferente, por lo que el equipo de la Universidad Estatal de Georgia llevó a cabo su investigación utilizando una babosa marina conocida como Tritonia diomedea. En marcado contraste con los seres humanos, estos animales exhiben comportamientos simples y poseen un número limitado de neuronas. Sin embargo, a pesar de su anatomía relativamente primitiva, los propios animales sí variaban en su circuito neuronal, lo que los convertía en especímenes de investigación ideales.

Para estudiar a las babosas, los investigadores seccionaron una vía principal en sus cerebros y luego examinaron una serie de comportamientos. Algunos de los animales se vieron solo ligeramente afectados, mientras que otros no pudieron realizar las tareas que antes no eran más que comportamientos naturales, exhibiendo deficiencias individualizadas no muy diferentes a las de los humanos que han sufrido una lesión cerebral traumática (LCT). Sorprendentemente, los investigadores pudieron influir en estos comportamientos al reconectar el circuito a través de conexiones generadas por computadora, haciendo que los animales fueran más o menos vulnerables a la lesión al hacerlo.

Es cierto que las babosas marinas y los seres humanos se encuentran en extremos diametralmente opuestos del espectro de inteligencia de la vida orgánica, pero es posible que esta nueva investigación sirva como catalizador para futuros avances relacionados con el mapeo cerebral y, en consecuencia, el tratamiento de la lesión cerebral traumática (LCT). El líder de la investigación, Paul Katz, explicó: «Este estudio... muestra que incluso en un cerebro simple, pequeñas diferencias que no tienen efecto en condiciones normales, tienen implicaciones importantes cuando el sistema nervioso es desafiado por una lesión o trauma». Por ahora, la fisiopatología de la LCT sigue siendo poco clara, pero esta investigación podría impactar significativamente nuestra comprensión de la funcionalidad de todos los sistemas nerviosos en algún momento en un futuro no muy lejano.

Referencia

Sakurai, A., Tamvacakis, A. N., & Katz, P. S. (2014, 11 de junio). Diferencias sinápticas ocultas en un circuito neural subyacen a la susceptibilidad conductual diferencial a una lesión neural. eLife. DOI: http://dx.doi.org/10.7554/eLife.02598#sthash.rqGUyiUc.dpuf