Un fontanero de San Antonio, de 46 años, quedó inconsciente durante unos instantes tras sufrir un choque frontal. Acudió a urgencias, donde las pruebas no revelaron ninguna lesión cerebral evidente. Sin embargo, varios meses después, su esposa comenzó a notar cambios inquietantes en su personalidad, memoria y concentración. Pruebas sofisticadas confirmaron que estos cambios eran el resultado del accidente, que le causó daños importantes, pero difíciles de detectar, en el lóbulo frontal del cerebro.
Esta historia no es infrecuente. Después de un accidente automovilístico, algunas personas pueden sentirse bien y no darse cuenta de que viven con una lesión cerebral traumática (TBI) que podría tener efectos graves y duraderos en el futuro. Es un problema tan significativo que los investigadores de la Universidad de Pensilvania lo han bautizado como «la epidemia silenciosa».
Las lesiones cerebrales latentes se definen como lesiones que no se manifiestan de inmediato, sino que aparecen días, incluso semanas, después. Aunque la víctima pueda parecer que funciona con normalidad, estas lesiones cerebrales traumáticas pueden tener efectos devastadores y permanentes que se manifiestan mucho tiempo después del traumatismo inicial. Estas lesiones pueden complicar el diagnóstico y el tratamiento, ya que los síntomas pueden ser sutiles o atribuirse erróneamente a otras causas. Es importante reconocer que los tipos comunes de lesiones cerebrales pueden incluir conmociones cerebrales, contusiones y lesiones axonales difusas, cada una con su propio potencial de efectos retardados. La intervención temprana y la monitorización son cruciales para mitigar las consecuencias a largo plazo de estas afecciones.
Las lesiones cerebrales traumáticas se clasifican de «leves» a «graves», y la gente no suele relacionar el término más común de «conmoción cerebral» con este tipo de lesión grave.
Los síntomas pueden incluir:
- una pérdida de conciencia
- problemas de memoria o concentración
- dolores de cabeza
- mareo
- problemas sensoriales
- cambios de humor
- depresión o ansiedad
Los casos más graves pueden presentar síntomas como:
- comportamiento inusual
- dificultad para hablar
- pérdida de coordinación
- convulsiones
- pupilas dilatadas
- Secreción transparente que sale de la nariz o los oídos.
La Clínica Mayo recomienda acudir al médico después de un accidente automovilístico o cualquier traumatismo que incluya un golpe en la cabeza o el cuerpo que cause preocupación, y buscar atención médica de urgencia si hay síntomas de una lesión cerebral traumática.
Los litigios relacionados con lesiones cerebrales latentes pueden ser complejos precisamente porque estas lesiones son difíciles de detectar. Con un profundo conocimiento de la ciencia que hay detrás de las lesiones cerebrales traumáticas, Crosley Law se especializa en ayudar a las personas que han sufrido este tipo de lesiones. En colaboración con científicos investigadores que utilizan tecnología de vanguardia, Crosley Law ha ayudado a personas en docenas de casos y se ha convertido en líder en este ámbito del derecho.
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Enlaces:
Mayo Clinic:
http://www.mayoclinic.com/health/traumatic-brain-injury/DS00552
Centro de Lesiones Cerebrales y Reparación:
http://www.med.upenn.edu/cbir/silent_epidemic.shtml
Scientific American:
http://www.scientificamerican.com/report.cfm?id=brain-injury
BrainLine.org:
http://www.brainline.org









