Nuestro cliente, Nathan*, resultó gravemente herido en una colisión frontal e incendiaria causada por un conductor ebrio, pero la defensa creyó tener un caso irrefutable. La defensa argumentó que nuestro cliente no podía recuperar daños significativos porque no llevaba puesto el cinturón de seguridad, había bebido ese mismo día e incluso había fumado marihuana.
Además de eso, para cuando el caso avanzó hacia el juicio, nuestro cliente estaba prosperando. Había regresado a su carrera como ingeniero, había recibido ascensos y ganaba más que antes del accidente. Para la defensa, esto significaba que sus lesiones no valían mucho.
Pero el equipo de Crosley Law lo vio de otra manera. Obtuvimos un acuerdo de 2.5 millones de dólares al demostrar el verdadero y duradero impacto de las lesiones de Nathan.
*Se cambió el nombre del cliente para proteger su privacidad.
El accidente y las tácticas de la defensa
Nathan era pasajero en un vehículo conducido por un conocido del trabajo que estaba intoxicado. El accidente le causó una lesión cerebral traumática (LCT), así como otras lesiones ortopédicas.
La defensa se centró en dos temas:
- Culpar a la víctima: Señalaron su consumo de alcohol, marihuana y el hecho de no usar el cinturón de seguridad.
- Minimizar sus lesiones: También argumentaron que, debido a que Nathan estaba trabajando, se expresaba bien y vivía de forma independiente, su LCT no tenía mucho valor.
Demostrar lo que el ojo no puede ver
Las lesiones cerebrales a menudo son invisibles. Exteriormente, Nathan parecía estar bien. Sin embargo, por dentro, la estructura y función de su cerebro habían cambiado.
Crosley Law desarrolló el caso de Nathan mediante:
- Expertos médicos especializados, que incluyeron:
- Un radiólogo, para explicar los hallazgos de la resonancia magnética cerebral y los signos sutiles de lesión axonal difusa.
- Un experto en reconstrucción de accidentes y biomecánica, para demostrar cómo las fuerzas de la colisión causaron las lesiones de nuestro cliente, independientemente del uso del cinturón de seguridad.
- Un planificador de atención vitalicia, para proyectar las necesidades médicas a largo plazo y los costos asociados.
- Un toxicólogo, para explicar cómo la intoxicación del conductor demandado causó el accidente.
- Un neuropsicólogo, para resaltar los impactos cognitivos sutiles pero duraderos de la LCT.
- Un economista, para establecer el valor de la atención médica y el apoyo de por vida.
- Un neurólogo, para explicar cómo los cambios en la estructura del cerebro afectan su función.
- Un médico especialista en manejo del dolor, para explicar cómo las hernias discales estaban causando síntomas radiculares en las extremidades de Nathan.
- Testigos que describieron los cambios sutiles pero reales en la personalidad, cognición y vida diaria de Nathan antes y después del accidente.
- Declaraciones estratégicas, donde desmantelamos cuidadosamente los argumentos de la defensa y preservamos el testimonio de expertos para el juicio.
Al preparar el caso como si lo fuéramos a presentar ante un jurado, dejamos claro a la defensa que se enfrentaban a un riesgo real si no pagaban un valor justo.

La lección: No permita que las aseguradoras decidan basándose en las apariencias.
A las compañías de seguros les encanta argumentar que si usted ha regresado al trabajo o se ve "normal", entonces su caso no vale mucho. Este caso demuestra lo contrario. Incluso los clientes que se recuperan bien merecen una compensación por los riesgos, costos y lesiones permanentes que enfrentan.
En Crosley Law, no aceptamos ofertas irrisorias. Luchamos hasta que nuestros clientes reciben el valor total de sus reclamaciones. En este caso, el resultado fue un acuerdo de $2.5 millones.
Llame a Crosley Law para obtener ayuda en la prueba de su caso de lesiones personales.
La historia de Nathan es prueba de que las lesiones graves no siempre parecen dramáticas. Las personas con lesiones cerebrales pueden seguir trabajando, mantener a sus familias y vivir de forma independiente, pero aun así enfrentan consecuencias reales y de por vida. A las compañías de seguros les encanta minimizar estos casos, pero Crosley Law sabe cómo descubrir la verdad y presentarla de manera contundente.
Si usted o un ser querido ha sufrido una lesión cerebral en un accidente, no permita que la compañía de seguros le diga que 'no vale mucho'. Llame a Crosley Law al 210-529-3000 o contáctenos en línea para una consulta gratuita.
El contenido aquí proporcionado es solo para fines informativos y no debe interpretarse como asesoramiento legal sobre ningún tema.








